martes, 30 de abril de 2013

Las primeras sociedades humanas: de la cultura paleolítica a la neolítica


Cómo comenzó a poblarse el mundo

Desde siempre, las personas han tratado de explicar cómo aparecieron los primeros hombres y mujeres sobre el planeta Tierra. Las respuestas fueron y continúan siendo diversas. Algunas explicaciones se basan en las creencias religiosas. Un ejemplo es el primer libro del Antiguo Testamento, llamado “Génesis”, donde se relata la creación del mundo y del hombre por obra de Dios. Otro ejemplo es el de los mayas, quienes explican que los dioses crearon a los hombres con tierra, madera y maíz.


Otras personas han explicado la aparición de los primeros hombres y mujeres desde el punto de vista científico. Aunque existen diferentes posturas, los científicos están de acuerdo en que todos los seres vivos somos el resultado de un largo proceso de cambios. Durante ese proceso, los individuos fueron desarrollando características físicas que les permitieron adaptarse al medio ambiente y sobrevivir. Esta explicación científica se conoce como teoría de la evolución y fue elaborada por el inglés Charles Darwin, en la segunda mitad del siglo XIX. Sostiene que los individuos mejor adaptados dejan mayor descendencia, lo que permite que esos cambios se impongan en una especie. Por las mismas causas, algunas especies se extinguieron completamente.

El origen del hombre

La conformación del primer Ser Humano es fruto de la conjunción de una serie de cambios a nivel físico, biológico y cultural, lo que se conoce como proceso de hominización.

Mira el siguiente video para conocer un poco más acerca de nuestra evolución



El siguiente texto te explica desde dónde y cuándo se empezaron a poblar los continentes:

Adaptarse a los cambios


Hace más o menos 3.000.000 de años, gran parte de nuestro planeta estaba cubierto por grandes masas de hielo acumulado, llamadas glaciares. La mayoría de los seres vivos habitaba las regiones más cálidas, como la zona que hoy llamamos África. En ellas, durante algunos períodos, solía haber muchas precipitaciones y las temperaturas eran muy elevadas.


A lo largo de los años, se produjeron, de manera muy lenta, cambios en el clima y en el ambiente. Las especies animales y vegetales tuvieron que adaptarse a esos cambios para poder sobrevivir.


Hace aproximadamente un millón y medio de años, los glaciares empezaron a derretirse y, entonces, los grupos humanos comenzaron a trasladarse a través de grandes distancias y pudieron emigrar desde lo que hoy se conoce como África hacia los actuales continentes de Europa y Asia.


Avanzando un poco más en el tiempo, hace unos 250.000 años, comienza la etapa más importante en el desarrollo de la humanidad. Los arqueólogos han encontrado restos humanos en Europa y el Cercano Oriente (Mesopotamia asiática) que tienen una antigüedad aproximada de entre 100.000 y 30.000 años. Estos grupos humanos construían una gran variedad de herramientas de piedra y fueron los primeros en enterrar a sus muertos.


En cuanto al continente americano, existen diversas teorías científicas que tratan de explicar cuándo y cómo se habitó. Los restos humanos encontrados en América son posteriores a los hallados en África, Asia y Europa. Este hecho permite pensar que el poblamiento de América fue más tardío. Una de las teorías, la más aceptada, sostiene que los primeros pobladores cruzaron por el estrecho de Bering desde Siberia, en Asia, hasta Alaska, en América, y luego avanzaron por el resto del continente americano.








Las sociedades paleolíticas


Durante un larguísimo período que comenzó hace 2.500.000 de años y finalizó hace unos diez mil, la preocupación fundamental de los hombres paleolíticos fue sobrevivir. Conseguir alimentos y defenderse de los innumerables peligros que los acechaban constituían sus principales tareas. Para alimentarse tomaban todo aquello útil que la naturaleza les brindaba: recolectaban frutos silvestres, raíces y semillas, y cazaban animales pequeños y también grandes, como mamuts y rinocerontes. Para atraparlos, descuartizarlos y extraer sus pieles fabricaron en piedra y hueso cuchillos, arpones, raspadores, lanzas, arcos y flechas. Con las pieles confeccionaban abrigos y rudimentarias viviendas que los protegían del frío. Los hombres se dedicaban a la caza y a la pesca por ser tareas peligrosas que requerían de gran esfuerzo, las mujeres a la recolección.

Como dependían de la caza y de la recolección de frutos, raíces, etc. y estos recursos cambian con las estaciones del año, estaban obligados a llevar una vida nómade. Cuando comenzaban a escasear los alimentos, levantaban sus simples viviendas o abandonaban las cuevas que les servían de refugio para buscar otros lugares donde abundaran animales y frutos. Es decir que, el hombre del paleolítico debía desplazarse para procurarse los alimentos.



A medida que sus actividades se fueron haciendo más complejas, fueron cambiando las formas de relacionarse. En un principio, sólo se reunían en hordas, unos agrupamientos fugaces, momentáneos, que constituían con el único objetivo de satisfacer las necesidades básicas de alimentación y defensa. Más tarde, la organización social se hizo más estable. Formaron clanes, integrados por 15 o 20 individuos que se consideraban descendientes de un antepasado común.


En circunstancias excepcionales, y para determinados fines -como atacar o defenderse de otro pueblo paleolítico- varios clanes se unían constituyendo una tribu. Los clanes se hallaban bajo la dirección de jefes guerreros que, presumiblemente, se destacaban por su fuerza o su destreza en la caza. 


También los hechiceros podían ser jefes: por sus conocimientos de las ceremonias mágicas eran muy respetados y hasta temidos por la comunidad. Estas ceremonias se relacionaban con las creencias de los hombres del paleolítico. En las paredes de algunas cavernas habitadas por ellos, se encontraron pinturas que representaban sus escenas de caza. En algunas de ellas aparecen bisontes, ciervos y caballos rodeados de hombres que les apuntan con sus lanzas, arcos y flechas. Se piensa que formaban parte de ceremonias con las que creían asegurar una buena caza en la vida real. También se encontraron pequeñas estatuillas de mujeres embarazadas talladas en piedra, marfil o hueso. Se las conoce como las Venus prehistóricas y se supone que estaban relacionadas con el culto a la fertilidad.


Los hombres paleolíticos creían en la existencia de una vida después de la muerte. Daban gran importancia a los ritos funerarios; enterraban a sus muertos y muchas veces junto a alimentos, armas y adornos. 

http://www.profesorenlinea.cl/universalhistoria/Prehistoria.htm
http://edu.jccm.es/cp/antoniomachado/cuadernia/prehistoria/index.html
http://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/agrega/visualizar/es/es-ic_2010050913_9135101/false
http://www.enciclopedia-aragonesa.com/monograficos/historia/prehistoria/multimedia/animaciones/Paleolitico.htm
http://revistea.com/historia/prehistoria-cazadores-y-recolectores-del-paleolitico-como-vivian/

El control del fuego

Hace unos 500.000 años, los hombres lograron controlar el fuego. Con ello dieron un importante paso para emanciparse de su medio ambiente. Desde entonces, pudieron soportar las noches frías y penetrar en regiones que, por su clima, antes les estaban vedadas. Sus actividades no quedaron limitadas a los momentos en que el sol daba luz; con las llamas pudieron iluminar la noche y explorar las cavernas que les proporcionaban abrigo. El fuego ahuyentaba las bestias salvajes y permitió, por cocimiento, hacer comestibles sustancias que no lo eran en su estado natural. 

Al principio el hombre aprovechó y mantuvo los fuegos que encontraba encendidos, producidos por rayos o por otros agentes naturales. Observando y experimentando aprendió cuáles eran sus efectos. Más tarde, no se sabe con certeza cuándo, el hombre aprendió a producirlo. Alimentando y apagando el fuego, transportándolo y utilizándolo, el hombre se diferenció revolucionariamente de la conducta de los otros animales.

Cómo era el arte prehistórico


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